Evaluación del aprendizaje
La evaluación de esta situación de aprendizaje se plantea como un proceso continuo, formativo y global, centrado en la mejora del aprendizaje del alumnado más que en la calificación final.
Se han utilizado diferentes instrumentos de evaluación para recoger información desde distintos momentos del proceso:
Una rúbrica, utilizada principalmente durante el desarrollo del circuito por estaciones y en la reflexión final, para valorar aspectos relacionados con los hábitos saludables, la seguridad, el control corporal, la participación y la convivencia.
Una lista de cotejo, aplicada mediante observación directa durante las sesiones prácticas, para registrar la participación, el respeto de normas, el uso del material, la colaboración y la actitud del alumnado.
Una diana de autoevaluación, que permite al alumnado reflexionar sobre su implicación, su aprendizaje y su evolución durante la situación de aprendizaje.
La combinación de estos instrumentos permite obtener una visión más completa del proceso de enseñanza-aprendizaje, favoreciendo la retroalimentación constante y la toma de decisiones para ajustar la intervención docente en caso necesario.
Además, los resultados obtenidos no solo se utilizan para calificar, sino también para detectar dificultades, reforzar aprendizajes y fomentar la reflexión del propio alumnado sobre su progreso.